27 DE DICIEMBRE DE 2026

El grupo peludo, de aspecto simiesco, aguarda, silencioso, en la espesura. En sendas manos la lanza de sílex y el puñal de obsidiana. Pareciera que esperasen una señal. De repente, suena un estampido y el grupo emprende una alocada carrera, campo a través. Pronto, los más jóvenes y fuertes se colocan a la cabeza. Los más viejos y débiles comienzan a rezagarse. El que parece más cansado le dice al que corre a su lado: “ya no estamos para estos trotes”. Su compañero de fatiga, apenas sin aliento, le contesta a duras penas: “…pues esto tiene trazas de durar, amigo.” Por delante del grupo, levantando gran polvareda, un mamut huye, despavorido, por el cerro de San Vicente sobre el río Tormes.